OBSERVATORIO CIUDADANO

Comparte tu testimonio. Este es tu espacio. Un lugar donde puedes dejarnos tu denuncia sobre casos concretos en los que se vulnere la situación del asilo y el refugio, se incumplan los derechos humanos, casos que promuevan el discurso del miedo y del odio e incidentes donde se produzcan situaciones de islamofobia o xenofobia.

También puedes enviarnos tus artículos de opinión, testimonios, ensayos u otros recursos literarios, artísticos o audiovisuales acerca de la situación de las personas refugiadas o sobre tu propia experiencia.

Aun a riesgo de caer en una excesiva simplificación, no podemos obviar que la historia de la humanidad es también en gran parte la historia de los movimientos migratorios. Los desplazamientos de población han ido configurando el mundo actual desde el origen de nuestra especie. Si sabemos interpretar con mesura y rigor nuestro pasado, pronto descubriremos que esa tendencia migratoria siempre fue motivada por la necesidad de huir de condiciones extremas o situaciones adversas y de hallar nuevas oportunidades en países extraños y, a menudo, hostiles. Bien es cierto que, en no pocas ocasiones, esas incursiones generaron episodios violentos y desgraciados para la historia de la humanidad; pero, ¿acaso no hemos aprendido que el progreso solo ha sido posible gracias al contacto intercultural? ¿No crecieron los mejores frutos de la civilización del diálogo con el Otro (la necesaria “otredad”? ¿Por qué bloqueamos irracionalmente el camino a personas que huyen de la guerra y de una muerte segura para vivir en paz? Ellos también son nuestro futuro y el de nuestros hijos, pues nos reconocemos en sus azarosas vidas y en un destino que bien podría ser el nuestro de haber nacido en un mundo menos afortunado. Quién sabe… En sus ojos cansados y en su caminar errante portan el testimonio imperecedero de un horror que jamás debería volverse a repetir Porque, como decía el famoso verso de nuestra poesía áurea, abandonar el hogar es “verse morir entre memorias tristes”.

Javier Vidal Vega

Cada día, de camino a la guardería, juego con mi hija a contar los pasos que tenemos que dar desde la puerta de casa hasta el coche. Es un juego que a veces, si ese día el coche está lejos, nos llega a parecer cansado aunque nunca pasamos de los 200 pasos… después de ver esta campaña no dejo de imaginar esas familias que vemos en los medios de comunicación, padres con hijas de la edad de la mía, inmersos en un “juego” que sólo acaba/empieza tras contar CINCO MILLONES DE PASOS. Gracias por recordarnos lo que ocurre en nuestro alrededor, por ayudarnos a que el relato de tantas personas, de tantas familias no acabe silenciado sino que sigamos haciendo cada día algo para cambiar esta realidad.

Ángel Galán del Rey

Hemos dejado de lado en los últimos meses, e incluso en el último año, la situación de los miles de refugiados que buscan un hogar en los países más desarrollados. Cuando hablo de ‘hemos’ lo digo en nombre de periodistas, como un servidor, que ven como la actualidad informativa colapsa un grave problema que no se ha solucionado ni mucho menos. Asimismo, comprobamos como los compromisos adquiridos por países e incluso ciudades a la hora de acoger en sus fronteras a refugiados ha quedado en algunos casos en papel mojado. Es importante volver a sensibilizarnos con un problema que lo tenemos más cerca de lo que creemos. Ya sean refugiados, o inmigrantes que cada día llegan a las costas de Cádiz, por ejemplo, vivimos en una sociedad enérgica que se olvida de ayudar al prójimo y por ende de mirar más allá de uno mismo. El problema sigue existiendo, no nos olvidemos y sobre todo que nada ni nadie nos haga olvidarnos de los más necesitados. Gracias.

Ruben Darío Lopez Rodriguez

Me parece vergonzosa la actitud de la UE con los refugiados, no sólo por la violación de los derechos humanos que representa, si no por la incapacidad de aprender de nuestra propia historia. A ello hay que sumar los nuevos brotes de racismo que día a día van creciendo en nuestra comunidad. La polarización es el signo de esta entrada de siglo XXI. Si no actuamos con responsabilidad el tiempo nos puede llegar a juzgar como nuevos genocidas

Jorge Peña

Yo opino sobre las personas refugiadas que dependiendo de como sea el refugio estarán en mejores o peores condiciones y debemos luchar para que todos tengan un buen refugio.

Saray Del Rocío Ruiz Tortosa

Se nos está invadiendo con la cultura del miedo, del celo de lo nuestro, de la impasividad ante el dolor ajeno y de la justificación del comportamiento asolidario. Esto solo genera sociedades divididas e individuos aislados y desprovistos de esperanza para una vida mejor, que al fin y al cabo es lo que absolutamente todos queremos para nosotros y para nuestros hijos.

Este es un problema de todos y el gobierno español debe involucrarse en su solución porque la idea de una España que siempre permanece al lado del auxiliador y del privilegiado que tiende su mano en detrimento de los suyos no se corresponderá con la realidad siempre. Como bien decía el poeta Martin Niemoller:
Primero vinieron a buscar a los comunistas y no dije nada porque yo no era comunista.
Luego vinieron por los judíos y no dije nada porque yo no era judío.
Luego vinieron por los sindicalistas y no dije nada porque yo no era sindicalista.
Luego vinieron por los católicos y no dije nada porque yo era protestante.
Luego vinieron por mí pero, para entonces, ya no quedaba nadie que dijera nada.

Veamonos como un todo, como lo que somos, simplemente personas viviendo en un mismo mundo.

Sara Santofimia

La UE tiene que avanzar en el Sistema Europeo de Asilo, tiene que unificar los criterios de concepción y los apoyos que se ofrecen a los refugiados y si a esto le añadimos la falta de voluntad de los Estados y los fallos del programa, podemos “entender” los pobres resultados de las acogidas.
Para muestra, España sólo ha acogido el 11.4% de la cuota pactada frente a otros tantos por cientos, más elevados, de otros Estados miembros.
Parece ser, que la Comisión prepara un nuevo paquete de medidas…esperemos y confiemos, que con mejores resultados…

Mª Mercedes Fernández Caro

¡España se rompe!
Si seguimos empapelando con banderas los periódicos de este país y añadimos a la salsa unos cuantos gramos de intolerancia, xenofobia y racismo, la verdad que todo este mejunje acabará haciéndose bola en el estómago.
Es increíble como un país como el nuestro, esconde los problemas reales detrás de tanta farsa. Ahí está la Gurtel. Y ahí sigue el problema con los refugiados. Los plazos y acuerdos no se cumplen porque parece ya que es harina de otro costal. Europa se aventaja de los titulares que marcan la agenda política y se olvida. Pues nada, que viva el sueño europeo. Eso sí, cuidado al despertar.

Félix Espejo

Hace dos años realicé mi tesis del Master en Diversidad Cultural en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes.
Mi hermana me acompañaba para terminar antes las 100 encuestas que quería realizar. Allí conocí a un chico sirio que llevaba poco tiempo pero que ya hablaba algo de castellano. Como el sabía arabe e inglés se presentó voluntario para ayudarme a realizar las encuestas entre los usuarios del centro.
Cuando empecé a hablar más con el, me contó que estudiaba medicina en Siria y que querían llegar a Alemania y seguir estudiando allí. También me contó que había conseguido llegar hasta mi Ciudad con su hermano gemelo y su padre y estaban esperando el mejor momento para que su hermana y su madre pudiesen reunirse con ellos en algún lugar seguro.
En ese momento me di cuenta de que estaban atrapados en mi ciudad ya que no podían salir de la misma hasta que le diesen “salida” hacia la península. Todo esto sin que ellos hubiesen hecho nada para merecer aquello, una carcel de 12 km cuadrados que conforma mi ciudad para los usuarios del CETI. Poder moverte por el mundo no debería ser un drama de este calibre.
En ese momento rompí a llorar, al ponerme en su piel, sentí mucho dolor y ansiedad y no pude controlarme. El empezó a consolarme y me sentí aún peor.

Después de muchos días conociéndonos a través de su ayuda desinteresada, termine mi Master y poco después se fue de Melilla.
Seguimos en contacto a través de Facebook.
Días más tardes hablamos de que estaban en Cordoba y que irían a visitar la Ciudad y viajarían a Sevilla para verla también.
Casi un mes después comenzaron el viaje hacia Alemania, llegaron a Madrid y de Madrid camino a Alemania les interceptaron en Francia y les “devolvieron” a Madrid. Una vez allí no conseguían alojamiento, no recuerdo bien que problemas les ponían, pero sé que no era falta de recursos. Fue entonces cuando me contacto con mucha impotencia para contarme lo que le pasaba y preguntarme si sería posible dormir en casa de mi hermana (a la cuál había conocido también durante la realización de mi tesis).
Sin pensarnoslo dos veces mi hermana los recogió y los llevo a casa a pasar la noche, ya que a la mañana siguiente volverían a intentar viajar a Alemania.
Al día siguiente consiguieron llegar a su destino y hoy por hoy siguen allí.
Nosotros seguimos en contacto y se que el día que viaje a Alemania les veré de nuevo.

Andrea Nogales

Una de las experiencias más conmovedoras de los últimos meses me la proporcionó un joven refugiado sirio. Con
el complaciente y opulento Occidente como escenario, su trayectoria, su esfuerzo diario y su resiliencia para doblegar obstáculos -los pasados para huir de un territorio en guerra y los actuales para sobrevivir en una sociedad que lo arrincona- han sido un ejemplo al que acudo cada vez que me encuentro con una dificultad. No cabe en mi cabeza la actitud institucional -y no pocas veces también social- que hemos desplegado frente a las personas que simplemente tratan de hallar un lugar seguro donde poder tener un proyecto de vida. Tienen tanto que ofrecernos!

Encarnación Aguilera Maldonado