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Soy española pero resido actualmente en Atenas, capital de Grecia. Hay una llegada masiva de refugiados diarios al país, y a la ciudad como tal también, tanto que en dos años he visto una gran diferencia en la población y en su funcionamiento, sobre todo en las áreas centrales.
Hay una en concreto de la que creo que hemos oído bastantes hablar llamada Exarcheia, y este comentario tiene como objetivo tratar de eliminar muchos de los malos prejuicios que se tienen en contra de este barrio.
Se considera malo por los episodios que suceden por causas político/sociales durante el año sobre todo, que se emiten como revueltas violentas y peligrosas (es un barrio en que se concentran muchos partidos políticos anarquistas y anarcocomunistas). En los medios he podido comprobar la imagen de infierno que se le da, que incluso causan la preocupación de mis amigos en España, pero he vivido aquí durante dos años y no hay nada más lejos de la realidad.
Dejando a un lado los episodios contra el sistema corrupto o la policía violenta (solo ocurren dos veces y en fechas memorables de la historia de la ciudad), Exarcheia es un barrio que concentra la mayor integración de habitantes de diferentes nacionalidades que he visto jamás. La mayoría de refugiados se acogen en este área (tanto de Oriente medio, África y Albania o países balcánicos cercanos) y barrios vecinos a costa de la consideración que tienen los propios ciudadanos al respecto: barrios peligrosos, incluyendo que la causa es la mera presencia de inmigrantes. Ellos pasan días tardes y noches en la plaza de Exarcheia, en comunidad, junto a sus amigos y compañeros como con cualquiera que esté alrededor.
Y debo decir que es el lugar más comparable a una red de integración que hay, puesto que basta con sentarte allí que probablemente estableceras conversación y conoceras su situación, incluso como puedes contribuir. Muchas veces con solo hablar ya estás dando un gran paso. Es el sitio que te permite conectar realmente y en compañía, no tiene peligro, y te abre puertas a comprender e involucrarte. Así mismo, es el área de Atenas con mayor concentración de squads y centros de recogida y apoyo a refugiados y gente con necesidades básicas, que funcionan diariamente y se sostienen sobre todo del esfuerzo y los recursos que apoyan los propios ciudadanos y los extranjeros que acuden a ayudar. Se imparten clases de idiomas, música, baile, teatro, arte, excursiones, cine, charlas, se organizan festivales de comidas del mundo, etc. de forma gratuita en numerosos locales y en las calles dirigidos a todo tipo de personas y de cualquier edad. Así mismo se han adaptado muchos de los edificios antiguos inutilizados para integrar a jóvenes refugiados en el estudio de nuevo (colegios).
Por tanto, puedo decir que si durante dos años jamás me ha pasado nada peligroso (incluyendo durante los episodios), no debemos rechazar la situación que vive el país griego ni la imagen que ofrecen los medios sobre estos barrios de su centro solo por la cuestión política, sino abrazar su cometido en este sentido y concienciarnos de que, en esta situación, la evidencia gana a las noticias efectistas.

Julia Rodríguez

Mis dos mejores amigas llegaron de Siria y Perú. Ambas son maravillosas, dulces, buenas, siempre tienen una sonrisa para regalarte. Lo pasaron mal, ahora viven con lo justo pero no se quejan nunca. Son felices por dar un futuro en paz a sus hijos. Se desviven por su familia y amigos.
He aprendido a cocinar platos árabes y peruanos. Ellas tienen paciencia para enseñar. Tienen paciencia para todo.
Son mis grandes amigas. Las quiero mucho y les deseo lo mejor siempre. Gracias.

María Pilar Martín García