Cada día, de camino a la guardería, juego con mi hija a contar los pasos que tenemos que dar desde la puerta de casa hasta el coche. Es un juego que a veces, si ese día el coche está lejos, nos llega a parecer cansado aunque nunca pasamos de los 200 pasos… después de ver esta campaña no dejo de imaginar esas familias que vemos en los medios de comunicación, padres con hijas de la edad de la mía, inmersos en un “juego” que sólo acaba/empieza tras contar CINCO MILLONES DE PASOS. Gracias por recordarnos lo que ocurre en nuestro alrededor, por ayudarnos a que el relato de tantas personas, de tantas familias no acabe silenciado sino que sigamos haciendo cada día algo para cambiar esta realidad.