Hace dos años realicé mi tesis del Master en Diversidad Cultural en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes.
Mi hermana me acompañaba para terminar antes las 100 encuestas que quería realizar. Allí conocí a un chico sirio que llevaba poco tiempo pero que ya hablaba algo de castellano. Como el sabía arabe e inglés se presentó voluntario para ayudarme a realizar las encuestas entre los usuarios del centro.
Cuando empecé a hablar más con el, me contó que estudiaba medicina en Siria y que querían llegar a Alemania y seguir estudiando allí. También me contó que había conseguido llegar hasta mi Ciudad con su hermano gemelo y su padre y estaban esperando el mejor momento para que su hermana y su madre pudiesen reunirse con ellos en algún lugar seguro.
En ese momento me di cuenta de que estaban atrapados en mi ciudad ya que no podían salir de la misma hasta que le diesen “salida” hacia la península. Todo esto sin que ellos hubiesen hecho nada para merecer aquello, una carcel de 12 km cuadrados que conforma mi ciudad para los usuarios del CETI. Poder moverte por el mundo no debería ser un drama de este calibre.
En ese momento rompí a llorar, al ponerme en su piel, sentí mucho dolor y ansiedad y no pude controlarme. El empezó a consolarme y me sentí aún peor.

Después de muchos días conociéndonos a través de su ayuda desinteresada, termine mi Master y poco después se fue de Melilla.
Seguimos en contacto a través de Facebook.
Días más tardes hablamos de que estaban en Cordoba y que irían a visitar la Ciudad y viajarían a Sevilla para verla también.
Casi un mes después comenzaron el viaje hacia Alemania, llegaron a Madrid y de Madrid camino a Alemania les interceptaron en Francia y les “devolvieron” a Madrid. Una vez allí no conseguían alojamiento, no recuerdo bien que problemas les ponían, pero sé que no era falta de recursos. Fue entonces cuando me contacto con mucha impotencia para contarme lo que le pasaba y preguntarme si sería posible dormir en casa de mi hermana (a la cuál había conocido también durante la realización de mi tesis).
Sin pensarnoslo dos veces mi hermana los recogió y los llevo a casa a pasar la noche, ya que a la mañana siguiente volverían a intentar viajar a Alemania.
Al día siguiente consiguieron llegar a su destino y hoy por hoy siguen allí.
Nosotros seguimos en contacto y se que el día que viaje a Alemania les veré de nuevo.